La belleza negativa de lo sublime en el romanticismo
I. Introducción:
El presente trabajo tiene por
objetivo analizar el periodo del Romanticismo mediante la teoría de Kant y sus
influencias con la finalidad de comprender desde otro punto de vista, la belleza
negativa de lo sublime.
Haciendo un mayor análisis de este movimiento artístico, nos da la oportunidad de explorar y profundizar la emociones humanas más complejas y contradictorias. La concepción romántica de lo sublime no se limita a lo grandioso y majestuoso, sino que se sumerge en lo oscuro, lo inquietante y lo perturbador, desafiando las convenciones estéticas de la época y abriendo paso a una nueva forma de apreciar la belleza a través de la negatividad.
En otras palabras, este ensayo se adentra en la dualidad inherente del concepto de lo sublime en el Romanticismo, donde la grandeza y la trascendencia se entrelazan con lo sombrío y lo ominoso para crear una estética cargada de tensiones y contrastes. La belleza negativa de lo sublime invita al espectador acceder a territorios emocionales inexplorados, a confrontar sus propios miedos y anhelos más profundos, y a cuestionar las nociones tradicionales de la armonía y la perfección en el arte.
II. Contenido:
II. I. Primera Imagen
Imagen 1. Gottlieb Becker, Johann.
Retrato de Immanuel Kant [Óleo/Tela]
(1768) (Masdearte.com)
En la
imagen 1, se puede observar como el artista refleja a Kant con una mirada
reflexiva y serena que transmite la idea de profundidad intelectual y calma
interior. La postura del filósofo, la expresión de su rostro y el entorno en el
que se encuentra sugieren a un pensador inmerso en sus reflexiones y en el
ejercicio de su labor intelectual. Por otro lado, la disposición de los
elementos en la composición del retrato, como la iluminación, los colores
utilizados, la posición de Kant en el espacio y el entorno, contribuyen a crear
una atmósfera de solemnidad y serenidad. Por último, al analizar esta obra
podemos identificar elementos simbólicos que remiten a la identidad y la labor
de Kant. Por ejemplo, la presencia del libro que esta sujetando puede aludir a
su actividad como filósofo y escritor prolífico. Asimismo, la vestimenta sobria
y la ausencia de adornos innecesarios pueden reflejar la austeridad y la
concentración en el pensamiento racional que caracterizaban a Kant.
Luego de hacer un análisis sobre el retrato de Kant, podemos corroborar la presencia que refleja la pintura, abordando con mayor precisión el estudio que realizó sobre el romanticismo en un contexto estético. Según la revista filosófica La estética de Kant: El arte en el ámbito de lo público, menciona que "lo estético es únicamente lo que sentimos a propósito de cualquier representación y no consiste en determinadas cualidades objetivas de los objetos" (Hanza 2008: 54). Esto quiere decir que, para Kant, la estética se refiere a cómo el sujeto se siente a sí mismo afectado por una representación; es decir, el polo meramente subjetivo de la representación y no su polo objetivo. Lo estético es lo que sentimos a propósito de cualquier representación, independientemente de sus orígenes objetivos. Kant define lo estético como un sentimiento específico que nos suscita cualquier representación, sin importar sus cualidades objetivas, y que esperarse o incluso exigirse que todo sujeto lo tenga al reaccionar de cierta manera ante dicha representación, a esto se le denomina la autonomía de la estética que es un punto importante en la teoría de Kant.
II.II. Segunda Imagen
En el contexto del Romanticismo, la noción de ¨belleza negativa¨ o ¨sublime¨ se relaciona estrechamente con la teoría estética de Immanuel Kant. La idea del sublime, tal como la planteó Kant en su obra ¨Crítica de la facultad de juzgar¨ (1790), se refiere a aquello que supera nuestra capacidad de comprensión y nos confronta con lo inabarcable, lo infinito y lo imponente.
El ejemplo lo podemos encontrar en la Imagen 2, ¨El caminante sobre el mar de nubes¨ (1818) de Caspar David Friedrich. En esta obra, se representa a un hombre solitario en lo alto de una montaña, contemplando un paisaje cubierto por nubes turbulentas, evoca una sensación de soledad, asombro y conexión con la naturaleza. La figura humana en contraste con la inmensidad del paisaje sugiere la pequeñez y fragilidad del ser humano frente a la magnificencia y poderío de la naturaleza. Por otro lado, la disposición de los elementos en la composición de la pintura, como la línea de horizonte elevada, las nubes envolventes y el contraste entre luces y sombras, contribuyen a crear una atmósfera de misterio, majestuosidad y grandiosidad. La paleta de colores fríos y sombríos refuerza la sensación de soledad y melancolía que trasmite la obra. Por último, están los elementos simbólicos que sugieren interpretaciones más allá de lo literal, como, por ejemplo; la figura del caminante que podría representar al hombre frente a lo desconocido, en búsqueda de respuestas o significados más profundos. La presencia de nubes turbulentas puede aludir a la incertidumbre y a lo inaprensible, mientras que la montaña puede simbolizar un desafío o una meta a alcanzar.
Dado el detallado análisis, se
puede entender que la pintura de Friedrich se relaciona con la teoría Kantiana
de lo sublime al provocar en el espectador una experiencia estética que va más
allá de lo simplemente bello, sumergiéndolo en un estado de contemplación ante
lo vasto, lo misterioso y lo trascendental. La sensación de insignificancia
humana frente a la grandeza y la imprevisibilidad de la naturaleza, en esta
obra refleja la idea de lo sublime como una forma de belleza negativa que
desafía nuestra comprensión racional y nos confronta con lo infinito e
insondable. Algo que acotar sobre la noción de lo sublime y la negatividad en
la estética desde la perspectiva de Kant dice:
¨En las estéticas de la negatividad se insiste en el rebasamiento de todas las capacidades humanas (incluso de la razón) a partir de aquello que no puede ser representado. Aquí no se llega nunca a una positividad de sentido, este es completamente elusivo, no puede determinarse, representarse, conceptualizarse, explicarse ni imaginarse. ¨ (Martín 2022:14)
Esto quiere decir que, desde la perspectiva de Kant, desde la noción que tiene sobre lo sublime, surge cuando nos enfrentamos a algo que es imposible de representar, algo que trasciende nuestras capacidades cognitivas. Sin embargo, Kant sugiere que, a través de la razón, el sujeto puede intentar comprender lo incomprensible y encontrar cierto poder en ello. Por otra parte, en la estética de la negatividad se destaca la idea de que hay experiencias que rebasan completamente nuestras capacidades humanas, incluso más allá de lo que la razón puede alcanzar. Se enfatiza que lo irrepresentable no puede ser plenamente comprendido, definido o explicado. En este contexto, el sujeto se percibe como pasivo, ya que no puede hacer frente a lo que le desafía y le genera una sensación de impotencia. La negatividad en esta experiencia surge de la falta de determinación y claridad, dejando al sujeto en un estado de incertidumbre e indefensión ante lo desconocido e inabarcable.
II.III. Tercera Imagen
Otro punto relevante para explorar en relación con la belleza negativa del romanticismo es la representación de lo sobrenatural y lo macabro en las obras artísticas de la época. En el romanticismo, los artistas se sintieron atraídos por lo misterioso, lo oscuro y lo sobrenatural como una forma de explorar los límites de la experiencia humana y de expresar emociones intensas. La belleza negativa se manifestaba en la representación de temas como lo gótico, lo fantástico, lo demoníaco y lo grotesco, que despertaban en el espectador sensaciones de inquietud, fascinación y perturbación. Es por ello que para ejemplificarlo uso la Imagen 3, ¨Saturno devorando a su hijo¨ (1823) de Francisco de Goya.
Esta pintura es una de las célebres obras que forman parte de
la serie de pinturas murales conocidas como ¨Pinturas negras¨. Realizada al
óleo sobre la pared de la Quinta del Sordo en Madrid entre 1819 y 1823, esta
obra presenta una escena perturbadora y cargada de simbolismo. Acerca del
análisis, se puede decir que la pintura representa el mito de Saturno (Cronos
en la mitología griega) devorando a uno de sus hijos, un acto que se relaciona
con la idea del tiempo devorando a sus propios descendientes. Este mito alude a
la idea de la mortalidad, la finitud y el ciclo inexorable de la vida y la
muerte. Por otro lado, la composición de la obra se centra en la figura
grotesca y desgarradora de Saturno, un anciano monstruoso que devora con
voracidad a un niño indefenso. La escena se desarrolla en un espacio oscuro y
claustrofóbico, creando una atmósfera de tensión y horror. Por último, puedo
mencionar que la pintura presenta elementos simbólicos potentes como Saturno,
con su mirada enloquecida y su gesto despiadado representando el tiempo
inexorable que todo lo devora. El niño, símbolo de la inocencia y la juventud,
es una víctima del ciclo implacable de la vida y la muerte. La escena transmite
una sensación de angustia existencial y desesperanza ante el paso del tiempo y
la inevitabilidad del destino humano.
¨Algunos autores han querido ver una alegoría del Santo Oficio o del poder absolutista de Fernando VII. El dios sería la encarnación de una revolución que acabó comiéndose a sus propios hijos. También se ha dicho que el cuerpo devorado es el de una mujer, parece que así se emparejaría este cuadro con el siguiente: el asesinato de Holofernes por Judith¨ (Guijarro 2012: 19)
En ese sentido hay nuevas interpretaciones simbólicas por ejemplo al hacer una alegoría del Santo Oficio o de la tiranía absolutista representada por Fernando VII, quiere decir que el dios Saturno se convertiría en la personificación de una revolución que, al final, termina consumiendo a sus propios seguidores o hijos, reflejando así el ciclo autodestructivo de los regímenes autoritarios. Además, se menciona la posibilidad de que el cuerpo devorado por Saturno sea el de una mujer, lo cual podría relacionarse con la historia bíblica del asesinato de Holofernes por Judith. En este episodio, Judith decapita a Holofernes para salvar a su pueblo, mostrando un acto de valentía y determinación femenina. Si se establece esta conexión entre ambas obras de arte, se podría interpretar la violencia y la confrontación presentes en ambas escenas como una metáfora de la lucha contra la opresión y la injusticia.
La representación de lo
sobrenatural y lo macabro en el arte romántico no buscaba simplemente provocar
miedo o repulsión, sino más bien explorar las profundidades del alma humana,
los miedos más íntimos y las pulsiones más oscuras. A través de esta estética
de la belleza negativa, los artistas románticos desafiaban al espectador a confrontar
sus propias sombras y a adentrarse en los abismos de lo desconocido. En la
imagen 3, se aprecia como a partir del movimiento artístico se puede reflejar
la exploración de lo sobrenatural y lo macabro en el romanticismo, pero en la
imagen 4, nos basaremos de la ilustración ¨The Raven perched on the
bust of Pallas¨ (1884) de Gustave Dore inspirado de la
literatura ¨El Cuervo¨ (1845) de Edgar Allan Poe para entender
desde el movimiento literario como ha sido influenciado por este movimiento
artístico.
En el análisis del poema ¨El
Cuervo¨ de Edgar Allan Poe se destaca que el cuervo es descrito como un ser
viejo, siniestro, lúgubre, espectral y con ardientes ojos, y pronuncia la
famosa frase ¨Nevermore¨ qué quiere decir ¨Nunca más¨ como un mensaje aterrador
del más allá, lo que se relaciona con las sensibilidades góticas de Poe y su
concepto de belleza negativa en la obra. Entre lo real e imaginario fluye la
inspiración de Edgar Allan Poe al crear esta famosa obra y se dice lo
siguiente:
¨De acuerdo con el texto, un joven estudiante, sentado en un sillón observa cómo un cuervo entra en su habitación, en una fría noche. A lo largo del poema se observa que, junto a la realidad material, se hace presente un espacio imaginario al que sólo se accede a través del dolor y de la tristeza tras la muerte de Lenore¨ (Sartelli 2016: 3).
En este fragmento del texto se describe cómo una joven estudiante, en un ambiente nocturno y frío, es visitado por un cuervo en su habitación, lo cual simboliza la entrada de lo sobrenatural en el mundo cotidiano. A través del dolor y la tristeza por la muerte de Leonore, se abre un espacio imaginario que refleja la conexión entre la realidad material y los aspectos más oscuros y emotivos del ser humano, característicos del romanticismo y la exploración de la belleza negativa y la melancolía, temas recurrentes que los artistas enfocados en este movimiento usan como inspiración emotiva. Es así como a través de ¨El Cuervo¨, Poe nos sumerge en un mundo donde los límites entre lo real y lo fantástico se difuminan, permitiéndose reflexionar sobre la complejidad de la experiencia humana y la dualidad entre la luz y la oscuridad en nuestra propia existencia.
Por último, tomo como referencia
la quinta imagen pues esta famosa pintura, creada a finales del siglo XIX,
tiene algo distintivo que hace interesante y resalte de otras obras del
romanticismo y eso vendría a ser su enfoque en a la representación de la muerte
como un tema central y recurrente en su obra. Mientras que otros artistas
románticos exploraban la naturaleza, lo sublime, lo sobrenatural y lo oscuro,
Ryder se destacó por su obsesión con la figura del jinete de la muerte,
mostrando la fascinación única por la mortalidad y la transitoriedad de la
vida. La intensidad emocional y simbólica con la que Ryder aborda este tema en
particular, así como su estilo expresionista y su técnica pictórica distintiva,
hacen que ¨El jinete de la muerte¨ se destaque entre las obras románticas de la
época. Su capacidad para evocar una sensación de inquietud, trascendencia y
misterio a través de la representación de la muerte lo convierte en una pieza
singular y poderosa dentro del movimiento romántico.
En un enfoque analítico de esta
obra podemos observar varios elementos que contribuyen a su significado y su
impacto visual como, por ejemplo; la representación simbólica de la muerte a
través de la figura del jinete y su caballo. La muerte es personificada como
una fuerza oscura y poderosa que acecha a la humanidad, evocando temas
universales como la mortalidad, la transitoriedad de la vida y la
inevitabilidad del paso del tiempo. En cuanto a la estructura y composición de
la obra, Ryder utiliza pinceladas anchas y gestuales para crear una atmósfera
brumosa y misteriosa que envuelve al jinete y su caballo. La figura central se
destaca en un entorno difuso y etéreo, resaltando su presencia ominosa y
sobrenatural dentro del lienzo. Por otra parte, ¨El jinete de la muerte¨ se
enmarca dentro de una tradición artística que ha representado a la muerte como
una figura aterradora y omnipresente a lo largo de la historia del arte. El
jinete y su caballo negro evocan imágenes tradicionales de la parca o el ángel
de la muerte, símbolos que han sido utilizados para reflexionar sobre la
finitud humana y el paso hacia lo desconocido.
¨El estilo de su pintura, fundamentalmente paisajes, se asoció con los tonalistas, aunque la mayoría de los historiadores lo encuadran en el modernismo tras una primera época, más cerca del romanticismo neoclásico. ¨ (Rodríguez 2020)
Anteriormente
se profundizó un análisis detallado de la pintura desde una perspectiva
romántica donde entran características representativas de este movimiento como
lo irracional, lo espiritual y lo emocional en la experiencia humana. Por otro
lado, desde un punto de vista neoclásico, se puede identificar elementos de
estructura y equilibrio en la composición de la obra. Aunque la temática y el
tratamiento emocional son más propios del romanticismo, la claridad formal y la
armonía visual presentes en la pintura sugieren influencias neoclásicas en
términos de orden y equilibrio compositivo. En este sentido, ¨El jinete de la
muerte¨ de Ryder sirve como un ejemplo interesante para analizar cómo una obra
puede incorporar características tanto del romanticismo como del neoclasicismo,
permitiendo apreciar las diferencias y similitudes entre ambos movimientos
artísticos a través de su interpretación y temática.
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